Womban saludable, bebé saludable

Healthy Womban, Healthy Baby

Prepararse para un embarazo saludable

Cuando lo pensamos, tener un bebé va mucho más allá de la intervención física o médica en sí. Crear una vida destinada a crecer y convertirse en su mejor versión requiere dedicación, y esta no empieza necesariamente cuando nace el bebé. Lo mismo ocurre con la mujer que se está preparando para convertirse en madre. Muchas veces no nos detenemos a pensar en todo lo que implica traer una nueva vida al mundo, ni en la importancia de mejorar y cuidar de nosotras mismas durante esta etapa.

Es posible que escuches consejos de familiares y amigas sobre las cosas que deberías hacer durante el embarazo y, en general, seguramente serán buenos consejos. Sin embargo, también deberías incorporar hábitos más saludables antes de quedarte embarazada. Esto no solo te ayudará durante el proceso, sino que también puede influir en la salud de tu bebé antes y después de nacer.

¿Qué significa ser una womban saludable?

En general, creemos que una womban saludable dará lugar a un bebé saludable. Y quizá te preguntes: ¿qué entendemos nosotras por una womban saludable? Para nosotras, una womban saludable es aquella que está en constante evolución y busca mejorar. Todas tenemos aspectos que nos gustaría mejorar, ya sea física o mentalmente. Desde los libros que leemos y los podcasts que escuchamos, hasta hacer ejercicio con regularidad o cuidar nuestra alimentación, todo son formas de crecer y ser mejores cada día.

En cuanto a nuestra alimentación, nuestra comunidad de expertos recomienda incorporar color a nuestra dieta. Es decir, incluir en nuestros platos la cantidad adecuada de frutas, verduras, carbohidratos y proteínas.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) actualizó la tradicional pirámide alimentaria que muchas de nosotras aprendimos a seguir y, actualmente, recomienda utilizar MyPlate como una guía alimentaria sencilla y fácil de seguir. Este símbolo oficial de los cinco grupos de alimentos está diseñado para ayudar a las familias a alimentar a sus hijos de forma nutritiva y también sirve como guía para que los adultos consuman alimentos ricos en nutrientes.

Descubrir los sabores desde las primeras etapas de la vida

Resulta que aprendemos a percibir los sabores de los alimentos incluso antes de nacer. Sí, has leído bien. Un estudio reciente de la Universidad de Durham, en Reino Unido, descubrió que los fetos son capaces de detectar durante la etapa prenatal información quimiosensorial transmitida por los compuestos de sabor presentes en la alimentación materna. Esto significa que pueden percibir los sabores de los alimentos que consume su madre. El estudio reveló que, a través de sus expresiones faciales, pueden mostrar reacciones similares a una «cara de llanto» o una «cara de risa» ante alimentos como la zanahoria y la col rizada, utilizados en el estudio.

¿Sabes cuando te dicen que tomes un poco de zumo de naranja o comas un trocito de chocolate antes de una ecografía para que el bebé esté más activo? Pues bien, ahora existen evidencias que nos permiten comprender mejor cómo los bebés pueden responder a determinados sabores. El estudio señala que, a través del desarrollo de sus capacidades sensoriales, los fetos están atentos a aspectos de su entorno dentro del útero. Por ejemplo, al tragar e inhalar líquido amniótico, el feto puede percibir los sabores de los alimentos que consume su madre.

¡Puede que tu bebé ya tenga un sabor favorito!

Vale, aquí es donde la cosa se pone realmente interesante. Ya sabemos que los bebés pueden experimentar sabores mientras todavía están dentro del útero, pero ¿y si pudieran mostrarnos qué piensan de ellos? Bueno… ¡los científicos quizá hayan encontrado una forma de descubrirlo!

Un estudio de la Universidad de Durham, en Reino Unido, observó a unas 100 mujeres embarazadas y utilizó ecografías en 4D para comprobar cómo reaccionaban sus bebés después de que sus madres consumieran diferentes sabores. A algunas madres se les dio una pequeña cápsula que contenía polvo de zanahoria y a otras con polvo de col rizada. ¿Los resultados? Los bebés expuestos a la zanahoria parecían mostrar expresiones más parecidas a una sonrisa, mientras que los expuestos a la col rizada tenían más probabilidades de poner una expresión similar a un gesto de desagrado. 🥕🥬

Antes de empezar a pensar que tu bebé ya es un pequeño crítico gastronómico ahí dentro, hay un detalle importante: los investigadores no pueden afirmar con certeza que estas expresiones faciales signifiquen que al bebé realmente le «gusta» o «no le gusta» el alimento. Podrían ser simplemente respuestas musculares ante diferentes sabores. Aun así, los resultados son fascinantes porque nos permiten vislumbrar lo pronto que puede comenzar nuestra relación con la comida.

El viaje gastronómico de tu bebé comienza antes del primer bocado

Y aquí viene la parte que más nos gusta: el viaje gastronómico de tu bebé puede comenzar antes de su primer bocado. Los sabores de tu alimentación pueden llegar al líquido amniótico, proporcionando a tu bebé una primera exposición a diferentes sabores. Los investigadores creen que esta experiencia temprana incluso podría influir en la forma en que los niños responden a determinados alimentos más adelante, aunque todavía se necesita más investigación para comprender exactamente hasta qué punto existe esta conexión.

Así que, womban, quizá esta sea otra razón para añadir un poco más de color a tu plato. No porque tengas que crear la dieta perfecta o convertir el embarazo en una competición nutricional —¡por favor, ya tenemos suficiente presión!—, sino porque cada comida es una oportunidad para nutrirte mientras introduces a tu pequeño en el maravilloso y diverso mundo de los sabores.