Doula

Doula

“A raiz de mi parto es que me dedico a fotografiar a otras familias y partos. Me formé como doula para una búsqueda personal. Este es mi propósito de vida”

Natalia Bianchimano es madre, doula y fotógrafa y nos cuenta cómo su pasión de fotógrafa se unió a una búsqueda personal de acompañamiento como doula. 

El acompañamiento de la doula 

Tal vez la función de la matrona y doula pueda confundirse para quienes no conozcan bien esta profesión, pero matrona y doula no es lo mismo. La matrona asiste al parto y atiende a la madre y la doula la acompaña de manera emocional y física brindándole información y apoyo durante todo el proceso, antes, durante y después del parto. La parte más importante que la doula ofrece es el apoyo materno, porque sin apoyo se hace más complicado el proceso, y, en ocasiones, el postparto puede ser duro si no tienes información útil, y ahí es donde entra el acompañamiento de la doula para todo lo que la mamá necesite. 

La importancia de la doula en el momento del parto radica en saber estar sin molestar y sin interferir. Además, a través de la fotografía, Natalia le muestra a la madre lo que vivió en ese momento. 

La fotografía de parto no tiene nada que ver con otro tipo de reportajes, donde te dicen como posar, o cuándo mirar a cámara; este tipo de fotografía es más bien como un documental que registra todo lo que acontece. El objetivo es mostrarle a la madre cómo vivió ese instante y que pueda volver a emocionarse viéndolo, y que su hijo, en un futuro, también pueda ver como nació, porque esto es también un recuerdo para el que nace. Es un momento que te va a marcar para toda la vida. 

La doula te acompaña pero es respetuosa con los deseos de la madre. Natalia, por su experiencia, sabe que en el preparto, en esos momentos previos a entrar al paritorio, muchas madres no quieren que nadie esté a su alrededor, y en todo momento se respetan estos deseos. 

Natalia intenta estar acompañando a la madre antes de que se inicie el parto, porque no se sabe cuánto tiempo se va a demorar, cada parto es único y algunos puede durar horas y hasta días, a diferencia de otros que son súper rápidos. Sobre todo, cuando es el segundo y tercer parto los tiempos se acortan bastante, hay una memoria del parto en el cuerpo que hace que el proceso sea más rápido. 

Muchas nos hemos preguntado si es posible tener ese acompañamiento cuando el parto es por cesárea. Aunque en este aspecto se ha avanzado muchísimo, antes era impensable que te acompañaran a quirófano cuando tienes a tu bebé por cesárea, y en los últimos años se ha conseguido que esto no siempre sea así, aunque dependerá mucho del hospital y equipo médico que te atienda. En una cesárea es fundamental tener a tu lado a ese pilar de confianza cuando entras a quirófano, porque hay muchos miedos y desconocimiento y tener a tu persona de confianza al lado es super importante para ir más segura al parto, y para evitar que el postparto de la madre se convierta en algo traumático. 

Nuestro cuerpo está preparado para parir

Natalia acompaña a la mujer para que tenga una experiencia de parto y postparto positivo, haciéndole saber que su cuerpo está preparado para parir, le ayuda a evitar la presión del entorno, y la angustia que le da a la madre el desconocer cuando va a ser su momento de parto. Ayuda a la madre a creer en ella misma, a confiar en su cuerpo para que las cosas fluyan mejor. 

Es crucial que la madre tenga el control de su parto para ir con confianza. 

El acompañamiento a las madres hacia un parto positivo las prepara para conocer que sí, las contracciones son dolorosas, en general, pero no siempre son así, en todo el proceso de parto existen muchas herramientas para buscar con el cuerpo la posición que mejor nos vaya para controlar esas contracciones, y no tener que optar siempre por la medicalización en el parto. El bebé necesita que el cuerpo de la madre se mueva para buscar la mejor posición de salida.

Es importante que cuando la madre llegue al paritorio no le digan que se vaya a la cama, sino que la dejen moverse libremente, que pueda mover su cuerpo en la pelota, darse una ducha, por ejemplo, ya que el agua ayuda bastante a paliar el dolor. 

Estamos creadas para ello pero a veces nos quitan ese poder, esa creencia de que podemos tener el parto natural. El cuerpo crea un bebe que pueda parir, nuestro cuerpo está preparado para traer a nuestro bebé al mundo. 

“Mi objetivo es poder dejarle a la madre una experiencia de parto positiva, que se sienta acompañada. Este es mi propósito de vida, acompañar a las mujeres y que se sientan poderosas”. 

El deseo de fotografiar el parto 

Ese deseo de inmortalizar tu parto es normal porque no es un día más, es el día en que te vas a convertir en madre. Es nuestro día especial, donde nos reconocemos como madre, entrando en una etapa nueva de nuestra vida. Una etapa en muchas ocasiones desconocida porque, a veces, no tenemos la práctica, no la hemos experimentado aún y aprendemos a ser madres con la experiencia. El día de mañana podrás ver de nuevo tu parto y decir: ¡Wow! Mira lo que hice, qué bien lo hice. 

Para Natalia, la fotografía empezó como un hobbie y comenzó a trabajar para eventos y bodas, pero el momento que nace su hija despertó en ella el interés por capturar esa magia que sucede cuando nace un bebé. De esta forma se centralizó en la fotografía de embarazo, familias y bebés, buscan inmortalizar el vínculo de familias y parejas, y poder transmitir esa conexión en la fotografía. Cuando la pareja se siente cómoda queda plasmado en la foto. 

Natalia nos destaca que la disponibilidad es crucial, y cumplir con ese compromiso que tienes con la madre de inmortalizar su parto hace que tengas que ser consciente de que no puedes hacer muchas cosas, no puedes estar de fiesta, o irte de vacaciones y estar ausente por días, por ejemplo, porque en cualquier momento te pueden llamar para acudir a un parto y es un compromiso ineludible. No es compatible ser fotógrafo de bodas, por ejemplo, por estos motivos. 

Muchas personas pueden ver este tipo de fotografía como algo que si les gusta pero no quieren que vea todo el mundo, y realmente no todas las fotos de partos se muestran porque sin duda pertenecen al espectro más íntimo de cada uno y una decisión respetada, así que si tienen el deseo de tener este recuerdo que no les frenan el miedo de que las fotografías vayan a ser divulgadas. 

“Tengo muchos clientes con los que he terminado siendo amigos, es toda una pasión”.