Bold Womban

Breastfeeding & the workplace

Going back to work, breastfeeding & pumping

Ahí estaba yo, sentada en las escaleras justo al lado del asiento del inodoro manchado de heces mientras me sacaba leche para no volver a tener mastitis. Todavía recuerdo ese día que tuve que sacarme leche en el baño de la oficina, sin aire acondicionado y, que compartía con tres colegas varones. Era mediodía en un caluroso día de verano y todavía estaba dando pecho a mi hija, lo que significaba que necesitaba extraer leche cuando volviera al trabajo.

Mi rutina consistía en colocar mucho papel higiénico en las escaleras en caso de que tuviera que dejar alguna parte de mi kit sacaleches. Me lavaba las manos cuando entraba al baño y justo después de recoger mis cosas antes de salir. Luego, organizaba los botes para guardar la leche, volvía al baño y me lavaba las manos una vez más. Tengan en cuenta que esto fue antes del Covid, no quiero imaginar cómo hubiera sido lidiar con todo eso más un virus tan potencialmente peligroso.

Tengo que decir que me sentí muy afortunada de tener un espacio "privado" para sacar leche cuando quisiera y mantener así la producción de leche. En mi anterior trabajo, mis compañeras tuvieron que sacarse leche dentro de un pequeño cuarto de almacenaje sin cerradura, y tenían que colocar carteles en la puerta para informar a los demás de que estaban dentro y que no entraran. Podría decir que por lo menos teníamos esa suerte de tener un espacio privado, independientemente de que fuese un baño compartido o incluso un trastero. Este es solo un ejemplo de lo que algunas hemos tenido que vivir cuando decidimos dar pecho a nuestros hijos y ser una mujer trabajadora.

Siendo honesta con vosotras, en Europa es un poco más fácil en comparación con los EE.UU. dado que hay menos tabúes en torno a la lactancia materna, donde no existen tantos espacios habilitados para la lactancia. En los EE. UU. lo he vivido completamente diferente, desde sentirte culpable o intimidado al dar pecho en público como el no tener espacios disponibles como los que encontré una vez en un IKEA in Europe. While I was on a shopping spree with my nursing son, I wanted to go to the bathroom before I sat somewhere I could find to nurse him. As I was approaching the bathrooms, I saw a door that read “Sala de Lactancia” (Breastfeeding Room). I think at that time my eyes flashed wide open in awe at what I was seeing! I mean, I had never seen a room dedicated solely to breastfeeding. So I rushed to get my son and opened the door to a beautifully decorated room with an armchair, changing bed, faucet, and mirror. This was my preferred place to be when at IKEA, plus it played soothing music! Ahhh, those were the good ol’ days.

Después, volví a los EE. UU., fui a un IKEA pensando que encontraría la misma sala de lactancia que tuve en el extranjero y para mi sorpresa no había nada. Absolutamente nada. Fue entonces cuando me di cuenta de que los Estados Unidos tenían un largo camino por recorrer para llegar a ese nivel de inclusión. Unos años mas tarde descubrí Mamava. I wish they were around when I needed them. Heck, I wish I had come up with the idea! Anyways, it is still a company I applaud because they have identified a need for working women who breastfeed. Nowadays every womban, in the US, who breastfeeds can demand their employer to provide a space for them to pump. In fact, since 2010, the Patient Protection and Affordable Care Act amended the Fair Labor Standards Act (FLSA) requiring employers to provide breastfeeding women reasonable break time to express milk plus “a place, other than a bathroom, that is shielded from view and free from intrusion from coworkers and the public, which may be used by an employee to express breast milk.” It’s very important to know your rights because this way you won’t allow anyone, who clearly does not know the laws around breastfeeding, to tell you to “cover up,” “go to the bathroom” or any disrespectful comment about your right to nourish your children with the healthiest and most beneficial nutrients found in breastmilk!

¿Cómo ha sido tu experiencia tras la vuelta al trabajo? ¿Eres una de esas afortunadas que ha tenido a su disposición un habitación privada, limpia y cómoda? Comparte con nosotras tu historia en la sección de comentarios.

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